miércoles, octubre 5

No pensé en un título cuándo empecé a escribir...

Y si resuenan en mi cabeza las voces del desorden atravesando las paredes, la luz se hace tenue y la falsa percepción la encontré cuando me alejé de la extraña realidad. Por estudios de diluvios de torpezas en tormentas atascaron el fluir de mis ideas. Ahora vago sin pararme a pensar donde dejamos esos tiempos en los que soñábamos con la fecha ideal, donde perdimos la verdadera verdad que en un sueño vi, nuestros nombres en un candado, en un puente, con una llave perdida en el mar.Ahora dime donde se encuentran los verdaderos sueños, en que pienso y que razón me deja temblando en el vacío de la conspiración del ser humano.

Su risa es el vómito de la ridiculez más intensa, que me hace reír hasta explotar de la misma.

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