sábado, junio 25

Démosle un repaso a la vida...

Fiestas de Arnedo (San Cosme y San Damián), año 2004 aproximadamente, peto blanco puesto, la banda roja a la cintura y al chupinazo, huevos, harina y toda clase de marranadas por los aires, mi prima y yo "armándola padre". Una vez pasado eso, a la feria pasando por los moros para mirar, es entretenido, por la noche si nos dejaban dormir juntas hacíamos algo muy gracioso si no había nadie "la fiesta de los hielos" sí, según su nombre indica trata de hielos, corríamos a la nevera a escondidas y nos comíamos los hielos, si esa clase de bobadas que haces cuando eres pequeño, pero era divertido. Por las tardes a veces nos pasábamos por la sede (lugar de sevillaneo y esas cosas) puesto que nuestras madres se pasaban la vida allí, o gorroneando en alguna desgustación... No sé, la verdad es que era otro mundo, eran otros tiempos, mira como ha cambiado la vida, es todo tan distinto, tan diferente, yo no sé como serán las fiestas allí por la noche, nunca llegue a conocer ese mundo, pero aquí es todo diferente, las peñas son diferentes, las cosas son diferentes, no lo critico demasiado, si tampoco está tan mal, que sabré yo ¿no? que solo soy una nómada. A veces si que es verdad que echo de menos ese olor de las calles en fiestas, ahora que me paro a pensar, echo de menos tantas cosas que creo que es imposible que a veces salga de mi boca un "que va si tan solo es un pueblo-ciudad nada más, ahí no se me ha perdido nada", aunque parezca mentira mi vida es una autentica centrifugadora que da vueltas y vueltas sin parar, muchas veces me sorprendo de lo bien que se llevarlo, tampoco es la cacho desgracia del siglo y nisiquiera estoy mal, pero es verdad que siempre estoy yendo y viniendo sin parar, esto quizás se está extendiendo más de lo que debería....

Si tan solo volviese un instante a cada momento que se me aparece un recuerdo, podría reconstruir todos los "trocitos de mi vida" y podría recuperar Los restos del naufragio...


No hay comentarios:

Publicar un comentario