No es por confesar, tampoco por dar a ver, es por dejar aquí algún resto del naufragio, lo que encontré en aquél fondo de baso espumoso vacío fue algo más que una tonta conversación, la verdad es que me sentí reconfortada, pero también sabía que no valía nada, que solo las luces que giraban sin parar, se movían más que la vida a nuestro alrededor, también es verdad que ya pagué mi deuda, pero aún así los pequeños detalles siempre son los más importantes. Y yo que quieres que diga, sé que aunque laven ese baso 400mil veces, no se borrará el rastro que dejó, como cada historia en cualquier lugar y momento en el mundo, así están la cosas entre el planeta y las personas.
Es complicado y es estúpido como todo da giros y giros sin parar.
Y así me siento a veces "como una pequeña isla en el mar".
No hay comentarios:
Publicar un comentario