Y deje de contar contigo porque ya pensaba que era mayor y solo eramos para ti de pequeños, pero no sabía lo equivocada que estaba, no imaginaba que pudiese ser así, que ahora a veces te necesito más que a nadie, aunque después de un rato se oculta de nuevo en el baúl de mi desván. Pero por eso tu siempre me verás volver, porque aunque nunca me verás llorar, siempre me verás reír y siempre seré tu niña tonta y feliz.
Es precioso cariño mio.
ResponderEliminarTu padre tiene mucha suerte, eres la mejor hija del mundo.