lunes, noviembre 8

La llamaron libertad

Contemplaba el silencio con los ojos perdidos sumida en algún pensamiento opaco. Desde afuera entró el sonido del viento, un silbido furioso y embravecido la sobresaltó, se acercó a la ventana, apartó con las manos el vaho que la cubría, allí fuera el viento embestía violentamente los árboles que indefensos temblaban, las hojas que cubrían las calles se levantaron en un brusco revuelo y enseguida todo el cielo gris se cubrió de un cúmulo de hojas, que como poseídas giraban en un tétrico baile del que ella quería tomar parte. Sus ojos marrones brillaron, un pensamiento amargo formó un nudo en su garganta, tragó saliva, abrió la ventana, se subió en la repisa, un viento aterrador la empujo con increíble fuerza, no se lo pensó y saltó, todo giró y desapareció, se fue con el viento a ninguna parte. El sol se filtraba entre las nubes, el viento amaino su ira, las hojas cansadas de girar iban cayendo lentamente hasta posarse en el suelo, la calma tomo forma. 



Cuando escucho que viene tormenta, 
empaño el cristal y dibujo una estela de hojas girando,
no sé por qué pero me calma.

2 comentarios:

  1. Wow me encantó =)Escribes muy bien.
    Yo acabo de empezar con mi blog...
    Decidí seguirte porque, además del tema de la guitarra, tienes un buen blog =)

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