No respondas a un te quiero, no me prometas el cielo, no me traigas la Luna si te la pido, no la quiero.
Escucha esa canción que no te sale, el silencio es tu mejor aliado, no te oigo porque te escucho.
Cuándo desperté el cielo se había cansado de llover, parecía que el sol amanecía en mi ventana.
Mis piernas cansadas de correr amenazaban con flaquear, me hicieron caer, me levanté y caminé despacio...
Despacio respiré, despacio sonreí, despacio lloré, despacio pensé, y despacio aprecié esa pequeña melodía que vibraba en las cuerdas de una pequeña guitarra llamada Ana, y dejé que lentamente pasase de su voz y sus cuerdas a mi corazón herméticamente puto cerrado, y de eso latió así como fuertemente, gritó
Que dijo: "TABÚ"

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